No me digas que no es nada. Toma, bebe un poco conmigo, que quiero agradecértelo. Puede que no sea del bueno, pero ayuda a entrar en calor. Sí, es un invierno jodidamente frío. Hasta las palomas se mueren por las calles. Mucha gente se alegra de eso, ya sabes, una plaga menos. No sé, a mí me dan pena. Míralas, no son tan feas. Y vuelan… Lo que daría yo por ver todo este basurero desde ahí arriba. De cerca todo pierde, ¿no crees? Menos el mar. Mierda, se me ha vuelto a apagar, ¿te importa? Las ratas, esas sí que dan asco. Y son listas. Vaya si lo son. Hay que andarse con cuidado o acaban con tu comida. Aquí no le importas a nadie… ¿Ya tienes que irte? Sí, supongo que te esperan. No te preocupes, es lo normal. Yo me quedo aquí, con mi mantita. Te recordaré. Si algún día vuelves a pasar, no olvides que me debes un trago. Defenderé esta esquina para que no te equivoques. Y acabaré con esas ratas, para que no te molesten.
martes, 11 de enero de 2011
Shitfaced
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Bodies
No la amaba: la idolatraba. Ella fingía no darse cuenta, disfrutando pudorosa del halago. Pero él deseaba que ella entendiera cuánto la quería. Por completo. Le enumeraba cada parte de ese todo que lo obsesionaba. Empezó haciendo listas de las virtudes de su alma. Ella reía, siempre escéptica ante lo abstracto. Nervioso ante la duda de quien le robaba el sueño, decidió ser más concreto y dibujó de memoria partes de su cuerpo para convencerla de la verosimilitud de su adoración. Unidas formaban el todo que le enloquecía. La respuesta: de nuevo esa incrédula sonrisa. ¿Por qué ella no se quería como la quería él? ¿Acaso no era consciente de su majestuoso cuerpo? Cada una de sus maravillosas piezas contribuía a ese arrebatador encanto. ¿Por qué no se daba cuenta?
Entonces supo la solución: analizándola de un modo más físico y preciso, le haría ver cada parte por entero. Ella no tendría más remedio que admitir su realidad. Así fue como él se compró su primera sierra eléctrica.
domingo, 26 de diciembre de 2010
Papá Noel NO existe
Vale, no llores, tienes toda la razón del mundo, la magia no existe y tu infancia es una mentira argumentada con otra. Ahora que lo has superado, sécate los ojos y descubre el mundo. Los Reyes Magos nunca cambiarán, no moverán un dedo por nadie. Están muertos. Pero tú no! Toma el control de tu vida, levántate y manda! Y cuando sepas cuidarte, cuando no te hagas daño, entonces regala. Abrazos, si es posible. Y déjate regalar.
domingo, 19 de diciembre de 2010
verdad se escribe con V de viernes
bailar de lejos no es bailar.
siempre